Que un ingrediente sea natural no significa que sea adecuado para todas las personas ni para cualquier forma de uso.
Ocho principios prudentes
- No ingieras aceites esenciales salvo indicación clínica cualificada.
- No apliques aceites esenciales puros sobre la piel.
- Respeta la dilución indicada por el producto.
- Haz una prueba en una zona pequeña y espera antes de ampliar el uso.
- Evita ojos, mucosas y piel lesionada.
- Revisa la posible fototoxicidad de algunos cítricos antes de exponerte al sol.
- Mantén los productos fuera del alcance de niños y animales.
- Suspende el uso si aparece irritación, dolor de cabeza o malestar.
Situaciones que requieren más cuidado
Embarazo, lactancia, asma, alergias, epilepsia, tratamientos médicos y convivencia con mascotas pueden cambiar lo que resulta apropiado. Consulta a un profesional de salud y, para animales, a un veterinario.
Los aromas pueden acompañar una experiencia sensorial; no deben presentarse como tratamiento ni sustituto de atención médica. Para el uso específico de formatos ya diluidos, consulta cómo utilizar un roll-on aromático.